LOS ABOGADOS MATRIMONIALISTAS EN LA DIVISIÓN DE LOS BIENES
En un proceso de divorcio existen muchos elementos a decidir. Quién se ocupará de los niños y de su mantenimiento, o de qué forma se dividirán los bienes del matrimonio son cuestiones importantes a tratar.
En muchos casos pueden ser
los esposos quienes de mutuo acuerdo lleguen a acuerdos para resolver el problema. En otras situaciones, sus grandes diferencias les impedirán alcanzar el consenso, y por tanto deberán recurrir a un profesional o profesionales que les faciliten la salida del atolladero.
Los abogados de familia, también llamados, específicamente,
abogados matrimonialistas, pueden ayudarte a que el proceso se
desarrolle de una forma más suave y civilizada, y asegurar que cada una de las partes obtenga una porción justa y equilibrada en el reparto matrimonial, sobre todo cuando hay propiedades inmobiliarias y activos financieros de por medio.
En muchas situaciones, solamente con la participación de estos profesionales la cuestión requerida
alcanzará una solución. En otros supuestos, las partes no llegarán a acuerdos y serán
los Tribunales los que resuelvan la disputa legal.
En la mayor parte de los supuestos los esposos prefieren alcanzar acuerdos antes de tener que llegar a los Juzgados, pues un
Proceso de Liquidación de Gananciales en los que sean los Jueces quienes tengan que dirimir las diferencias,
será caro y tardará varios años en resolverse. En definitiva, el asunto se les habrá escapado de las manos.
La propiedad común incluiría todos los bienes que la pareja hubiera acumulado durante el matrimonio, incluyendo las ganancias, los bienes muebles e inmuebles, y también las deudas mientras la pareja estuvo casada, haciéndose responsables ambos cónyuges de las mismas.
Capítulo aparte
merece mención los bienes privativos, que son los que tienen los cónyuges con anterioridad al matrimonio, bien sean muebles o inmuebles; o que hayan recibido con posterioridad al matrimonio por herencia o donación.
En algunos casos, la línea divisoria entre bienes privativos y gananciales puede estar bastante difuminada, siendo tremendamente difícil deslindar entre ambos conceptos. Es decir, que
puede existir un negocio que, constituido con carácter privativo (antes de contraer matrimonio), y al que con posterioridad el otro esposo
haya aportado capital propio, con lo que nos encontraríamos ante un bien de naturaleza mixta.
A la hora de dividir habría que recurrir, por tanto, a un
abogado especializado, puesto que la situación no sería tan sencilla.
Habrá otro tipo de situaciones en que la tarea de determinar cuál es la naturaleza de un bien no sea ni fácil ni clara. En todas estas situaciones complejas, habrá que buscar los servicios de abogados expertos en derecho matrimonial, que podrán asegurar a cada uno de los cónyuges qué es lo que le debe ser atribuido.
La división de la propiedad, por tanto, bien sea privativa o ganancial, resulta uno de los
aspectos más complicados del proceso de divorcio. Determinar qué bienes son comunes y cuáles no lo son suele representar un reto y una dificultad cuando la línea entre ambos está desdibujada.
De ahí que
resulte esencial poder contar con asesores especializados en Derecho Matrimonial que faciliten el proceso a los cónyuges para poder realizar un proceso justo y equilibrado.
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