¿CÓMO FUNCIONA
LA MEDIACIÓN MATRIMONIAL?
La Mediación es un
proceso de cooperación, de solución de problemas, en ella, un
Profesional imparcial, que puede ser perfectamente un Abogado o un Psicólogo, ayuda a las parejas que se están divorciando a definir claramente los objetos de su disputa, y a alcanzar acuerdos en el mejor interés de la familia.
El Mediador, se encontrará
con ambos en el mismo momento, por eso, si tú y tu esposo, no podéis estar juntos en la misma habitación, entonces la Mediación no es la solución para vosotros.
No tenéis que ser los mejores amigos del mundo para que la Mediación funcione, pero debéis estar
dispuestos a buscar situaciones justas y equitativas para las soluciones a las que os enfrentéis.
El Mediador os ayudará a identificar los puntos sobre los que ya habéis llegado a un acuerdo, para después trabajar con vosotros,
creando soluciones prácticas para los demás.
Durante la Mediación, tratareis tanto asuntos grandes como pequeños. A continuación, os daremos unos ejemplos de las
preguntas típicas que surgen durante el Proceso:
• ¿
Cómo nos dividiremos las cosas que nos pertenecen?
• ¿Con quién vivirán
los niños?
• ¿Qué ocurrirá con nuestras
deudas?
• Los dos queremos vivir en la
casa familiar, ¿Cómo decidimos quién se queda en ella?
• Si los niños se quedan con mi esposa, ¿Cómo puedo
seguir en contacto con ellos?
• ¿Cómo puedo vivir con unos
ingresos reducidos?
Cada Divorcio es único, igual que cada Matrimonio es único, por eso es muy probable que tengas preguntas diferentes que plantear.
Cada
Mediador, hará las cosas de manera algo diferente, pero todos
están para ayudarte, a ti y a tu familia, para encontrar soluciones a vuestros problemas.
Esto no significa que el Mediador intente convencerte de algo, él o ella, pueden sugerir opciones para resolver los asuntos, pero
el acuerdo final, siempre depende de vosotros.
Un buen Mediador, guía el
proceso de comunicación, permitiendo a las dos partes dar su opinión.
Él o ella, os ayudará a
aclarar los malos entendidos, y os mostrará como comunicaros más claramente entre vosotros, lo cual reducirá cualquier sentimiento negativo que pueda haber entre ambos.
El Mediador, debería tener siempre un
buen conocimiento del Derecho de Familia, el cual es necesario para decirte cuáles son tus derechos y tus deberes y para aconsejarte sobre cualquier acuerdo al que puedas llegar.
La Mediación, en todo caso, es un
proceso voluntario, que te da la oportunidad de controlar las decisiones que afectarán a tu futuro.
En la Mediación tratas con los
problemas de la Separación o el Divorcio fuera de un Tribunal. Por eso, suele ser menos costosa emocional y económicamente que un proceso judicial, al fin y al cabo, no deja de ser una técnica alternativa a la Resolución Judicial de los conflictos.
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