ERRORES COMUNES COMETIDOS EN EL DIVORCIO
En muchos procesos, los clientes cometen errores graves antes de buscar al abogado concreto que lleve su asunto. Estos fallos dificultan la situación de forma grave, y en muchas ocasiones pueden cambiar el resultado del caso.
A continuación te señalamos algunos de los más comunes cometidos cuando una pareja comienza su separación.
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No examinar y preparar tus papeles. puesto que la mayor parte de la gente no tiene un nivel educativo alto, el preparar complicados documentos legales hace que simplemente amontonen los papeles embarulladamente en carpetas que no han examinado con detalle.
Debes recordar que tu abogado no lo sabe todo sobre ti, y que deberás
explicarle el contenido de cada uno de los documentos que le has preparado. Comprueba siempre que éstos pueden tener errores e incorrecciones que deberás detectar y comunicarle.
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Trabajar contra ti mismo. El proceso de divorcio, en muchas ocasiones, está lleno de angustia y crispación. Esto es normal, pero deja que tu abogado realice su trabajo como él considere necesario.
interferir continuamente puede traerte funestas consecuencias.
Una vez que hayas elegido el profesional que consideres adecuado para llevar tu caso, deberás asistirle en la medida de lo posible pero dejándole margen de actuación suficiente y colaborando en la misma dirección.
Así, facilitarás la situación. Si no estás seguro sobre cómo ayudarle a, no debes tener ningún problema en
preguntarle en qué línea de actuación trabajaréis.
Así, con una comunicación eficaz, podrás conseguir tus objetivos.
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Adoptar decisiones de carácter emocional. El proceso de tu divorcio puede estar cargado de emociones y éstas no siempre serán positivas. Deberás siempre separar las acciones que sean razonables de aquellas otras tomadas por impulsos.
Estos
sentimientos negativos te pueden llevar a dar pasos erróneos y perjudicarte en tu asunto. No deberás realizar nada sin pensarlo racionalmente y de forma motivada. Si te surgen dudas consúltalas con tu abogado o con cualquier otra persona que no esté implicada directamente en el asunto y te pueda dar una opinión ecuánime.
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No hacer preguntas. Una vez que has elegido al abogado correcto, deberás estar seguro sobre la estrategia a seguir y sobre los pasos que deberás dar. Cualquier duda en este asunto deberás hacérsela llegar. Éste, evidentemente, te explicará el porqué de un actuar concreto y determinado.
Si no estuvieras de acuerdo con él, házselo saber, pero siempre de forma razonada.
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No comprender las ganancias y pérdidas. Este es uno de los puntos esenciales que provoca mayores fricciones entre el abogado y el cliente. Normalmente, éste puede encontrarse en alguna de las tres situaciones que te describimos a continuación:
1. Esperar obtener del divorcio más de lo que les corresponde.
2. Esperar perder con el divorcio mucho más de lo que sería normal y razonable.
3. No tener ni idea de lo que ganarán o perderán, sino que simplemente buscan asesoramiento.
Como comprenderás, en cualquier proceso de divorcio, ninguna de las partes obtiene todo lo que quiere, ya que el contrario, tu cónyuge, también cuenta.
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