CUSTODIA DE LOS HIJOS: COMBATIR FALSAS ACUSACIONES Y ABUSOS
En un proceso de divorcio, a veces, uno
de los progenitores trata de jugar sucio, y el peor truco posible que puede haber es
acusar a alguien falsamente de un delito contra sus propios hijos.
Si estas ante un tipo de situación de este calibre, lo normal es que te hierva la sangre y que te descoloque completamente en tu estrategia de divorcio.
Las acusaciones falsas
suelen crear la peor relación posible entre los progenitores. Es necesario ser muy perverso y malvado para hacerle eso a un niño.
No te equivoques, cuando estás ante una situación de este tipo y se te acusa falsamente,
se está cometiendo un “delito” contra el propio pequeño, metafóricamente hablando; pues será éste, en último término, quién sufrirá las consecuencias de la disputa de sus padres, en lugar de
cooperar ambos en su propio beneficio.
En primer lugar, será útil definir en qué consiste el
abuso psicológico, y este consistirá en subestimar, humillar, avergonzar, comparaciones negativas, atormentar, o exponer a alguien a comportamientos o situaciones inapropiadas.
Tener en cuenta estas definiciones es
una de las mejores armas para sobrevivir a este tipo de acusación, y también para poderla derrotar.
Para darle la vuelta a la situación, será útil que sepas que el abuso psicológico es generalmente
aprendido y practicado durante toda la vida, y no surge de un día para otro.
Es un tipo de situación que
siempre tiene un pasado detrás.
Cuando se plantean situaciones de este tipo es conveniente siempre que informes a los servicios y Autoridades competentes, generalmente, los
Servicios de Protección a la Infancia de las Comunidades Autónomas así como los Juzgados de Instrucción.
Cuando esta forma de abuso se traduce en una acusación contra ti, la inexistencia o fracaso a la hora de informar del problema por parte del otro progenitor,
puede servir para demostrar la falta de fundamento de la acusación.
Cuando se producen este tipo de situaciones, los Servicios Sociales
suelen investigar las reclamaciones, y ellos son capaces de
identificar y separar lo que son quejas reales de las falsas.
Si llegases a encontrarte en una situación tan grave, lo primero que deberías plantearte si estas
discutiendo la custodia de los niños. Esta puede ser una
razón inmediata para tener un enfoque real y objetivo del problema.
Ten en cuenta que siempre hay
una historia previa en relación con el abuso. Si guardas
correspondencia de tu ex cónyuge en relación con el cuidado del niño, alimentos, o asuntos similares, debes preguntar
por qué no hay allí un mensaje relativo al abuso.
Si no hay respuesta afirmativa, es porque nunca tuvo lugar el mismo. Es decir, el abuso siempre tiene un contexto previo y suele dejar huellas documentadas.
www.aa-divorcios.com