MEDIACIÓN FAMILIAR EN LA MODIFICACIÓN
DE LAS PENSIONES DE ALIMENTOS
En aquellos divorcios en los que existen hijos comunes, una de las partes esenciales de la Resolución Judicial que ponga término final al divorcio, será la que contemple las
previsiones para el pago la manutención de los hijos por parte de uno de los cónyuges.
Muy frecuentemente se da el problema de que esta obligación de proveer dicho sustento a los hijos encuentre con
variaciones en tu situación económica, en algunos casos implicará unos
ingresos menores de los que existían cuando la pensión se calculó en un primer momento.
El cálculo de la pensión alimenticia bien lo habréis realizado entre vosotros de mutuo acuerdo, o bien habrá sido fijado con la ayuda de vuestros abogados; si es que se trata de un
divorcio consensuado. Pero tras la disolución del vínculo matrimonial
puede que vuestra situación no sea tan civilizada como en un primer momento.
En todo caso, cualquiera que sea el obligado a satisfacer la pensión, si necesitas reducir la cuantía del pago,
lo más prudente y conveniente es que lo hables con tu ex. Esta posibilidad de negociación por la vía de la armonía será
la primera opción que deberás contemplar.
Si no llegaras a un acuerdo, o si la comunicación con tu ex es complicada, siempre podrás emplear un mediador familiar, éste podrá ser el abogado matrimonialista que os llevó la separación de mutuo acuerdo.
El proceso no difiere mucho si tú eres el progenitor perceptor de los alimentos o deseas que los mismos se ajusten a las nuevas situaciones sobrevenidas. Un ejemplo de esto es cuando se haya producido
aumento sustancial en las necesidades de vuestros hijos, o cuando hayas tenido conocimiento de que tu anterior pareja
ha visto aumentado su sueldo sensiblemente, o por el contrario se haya producido una disminución de sus haberes.
Un abogado experimentado siempre estará preparado para realizarte un cálculo rápido que se adapte a la nueva situación, y si los dos os encontráis en un supuesto de relativa armonía, siempre
podréis concertar con el mismo una salida negociada al asunto.
El abogado, con toda la información sobre ingresos de ambas partes, podrá daros los
criterios para una solución equilibrada que armonice vuestros intereses y que, en definitiva, evite la confrontación judicial.
En conclusión, si no podéis llegar a pactos, siempre tendréis la posibilidad de someter vuestros desacuerdos al
Juzgado de Familia que dictó la resolución de divorcio.
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