COMO SE VE AFECTADO EL DERECHO DE VISITAS CUANDO HAY ADULTERIO
Una
relación matrimonial envenenada por el adulterio de uno de los cónyuges es, en la mayoría de los casos, un
divorcio de alta conflictividad.
Desatado el procedimiento, lo normal es que la situación sea muy estresante para ambos cónyuges.
Hay muchas razones por las que una persona puede caer en una relación adultera: puede sentirse
inseguro, sólo, y necesitar la experimentación con terceras personas, incluso cuando una relación matrimonial es duradera y estable.
Las personas y, por tanto, las relaciones matrimoniales, pasan por diferentes estadios a lo largo de su vida, y es evidente que las necesidades de los esposos cambian conforme va pasando el tiempo y se ven
influenciadas por su edad, sus rasgos personales, el entorno y sus necesidades emocionales.
Hay que señalar que en determinadas situaciones donde hay una infidelidad salpicada por el adulterio,
el esposo infiel no quiere divorciarse. Consideran que poniendo fin a su matrimonio perderán todo contacto con sus hijos.
Es evidente que no todas las situaciones en que hay adulterio finalizan con un divorcio, puesto que uno de los cónyuges siempre puede perdonar al otro, pero en la relaciones más complicadas y que sí acaban en ruptura, cuando hay hijos menores involucrados, el comportamiento del esposo infiel, si perjudica al menor, puede tener en estos casos, un impacto negativo en cómo se resolverá su derecho de custodia y visitas.
Lo anteriormente relatado es particularmente cierto si ese mismo
progenitor dedicaba más tiempo a sus asuntos amorosos que a sus propios hijos.
Las relaciones matrimoniales marcadas por el adulterio de uno de los cónyuges suelen generar
variados rencores entre los miembros de la pareja. La parte inocente, normalmente, desea castigar al cónyuge infiel, y para lograr este objetivo intenta
no permitir las relaciones de los hijos con el otro esposo.
Si la Sentencia Judicial concede un derecho de visitas al cónyuge infiel, debes tener en cuenta que
lo último que debes hacer es interferir esta comunicación de los niños con el otro progenitor.
Ten en consideración que la comunicación entre padres e hijos no tiene por qué estar contaminada por cómo y cuándo se ha producido el adulterio;
un cónyuge puede seguir siendo infiel a su pareja, y al mismo tiempo ser un buen padre con sus hijos.
Pero no solamente esto, deberás tener en cuenta que las
resoluciones judiciales están para cumplirlas, y por mucho que tu cónyuge haya sido infiel, deberás acatar la resolución del Juez, si no lo haces podrás verte envuelto en problemas.
Para finalizar, señalar que con independencia de cómo haya sido la relación de adulterio, cuantas infidelidades haya habido por parte del otro cónyuge, de cuanto odies a tu ex,… en ningún caso deberás obstaculizar el derecho de visitas del otro progenitor.
De hacerlo, podrás verte
incurso en múltiples problemas legales y, en el peor de los casos, perder esa custodia de los niños que el Juez te dio originariamente a ti.
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