EL RIESGO DEL CONFLICTO CONTINUADO DE LOS PADRES EN EL DIVORCIO
Los
conflictos continuados de los padres son uno de los aspectos más
perjudiciales para los hijos de cualquier edad, siempre que se produzcan durante el Matrimonio o incluso una vez divorciados, ya que, producido el mismo, siempre repercutirá en la educación y en el ánimo de los menores.
Estudios recientes realizados en la Universidad Norteamericana de YALE en el año 2007, realizados con
parejas, muestran claramente que esté la pareja divorciada o intacta, la existencia de un conflicto continuo es un aspecto
tremendamente dañino para los menores.
Las
consecuencias de estos conflictos repercuten en
distintos ámbitos competenciales del menor, y sin duda tendrán su repercusión cuando alcance su
edad adulta, ya que dejarán una huella indeleble en su ánimo, los estudios han demostrado que los hijos cuyos
padres discuten habitualmente delante de ellos, suelen ser
menos competentes socialmente que los demás y que tienen menos rendimiento escolar en el colegio.
Muy frecuentemente, las parejas se divorcian, pensando erróneamente, que
el conflicto desaparecerá una vez que se hayan separado, pero la realidad
no es así, ya que las discusiones aumentan en ese periodo, y lo que sucede en la gran mayoría de los casos, es que al aumentar el estrés durante este periodo, las repercusiones afectan muy negativamente a los hijos y se añade un estrés adicional al que ya sentían por venir de un matrimonio con excesivos problemas.
Debéis tener en cuenta que cuantos menos conflictos experimenten vuestros hijos, mejor se adaptarán a la nueva situación y por ello debéis evitarlos en todo caso, ya que cuantos más conflictos se produzcan, más difícil será su adaptación.
Es evidente que los hijos cuyos padres se divorcian y sólo han visto discusiones en su casa para seguir viendo después más de lo mismo, reciben un
doble golpe innecesario y mortal de necesidad.
El Divorcio puede ser una
opción favorable y quirúrgicamente necesaria cuando conduce a
extirpar la situación de crisis familiar continuada.
Una de las
consecuencias del Divorcio bastante normal, es que los hijos asumen los
modelos de conflicto de los padres, y en muchas ocasiones, aunque no en todas, repiten los modelos de conducta de sus progenitores, que es lo que tenéis que
tratar de evitar.
Atender bien a los niños durante el Divorcio no es fácil, tu propia pérdida y dolor puede abrumarte a veces.
Conseguir una
reestructuración positiva de la vida después del Divorcio, puede dar lugar a nuevas y satisfactorias relaciones con todos los miembros de la familia, consiguiendo mejores herramientas profesionales para enfrentarse al futuro.
Una vez liberados los padres de todas las tensiones y crispaciones que tenían durante el que fue su matrimonio difícil, los padres divorciados, en la gran mayoría de los casos, suelen hacer su trabajo como padres mucho mejor que cuando estaban unidos como pareja.
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