¿CÓMO PUEDE INFLUIR EL DIVORCIO SEGÚN LA EDAD DE TU HIJO?
Antes de que estalle la tormenta del
Divorcio, normalmente, el hogar familiar tiene oscuros nubarrones. La pareja suele sufrir continuas convulsiones y permanece continuamente desavenida junto a los hijos en el mismo hogar.
Éstos, normalmente ya sufren por las
continuas discusiones y altercados que les toca vivir, y, aunque los padres traten de mantenerlos al margen y de disimular en algunas ocasiones, no cabe duda de que sus hijos se verán afectados y sufrirán de una forma u otra viendo el continuo espectáculo de
falta de armonía, cariño y respeto de sus padres.
Estas
carencias psico-afectivas son completamente necesarias para el normal
desarrollo emocional e integral del niño, así como para una buena identificación del mismo.
Es evidente que con el Divorcio, no todos los niños salen perdiendo, ni en todos los hogares se vive de la misma forma, ya que si existe
violencia doméstica, o uno de los padres tiene conductas muy agresivas o depravadas, la desaparición del mismo, no cabe duda, que se verá como un remanso de paz y como una esperanza de futuro.
Lo que sí está claro es que los
niños más vulnerables a los problemas derivados de un Divorcio son los pequeños
menores de 8 años.
El Divorcio, como ya hemos dicho,
no afecta a todos de la misma forma, ya que según la edad varía la reacción de los niños, así:
• Los niños de muy corta edad,
hasta los 4 años más o menos, no entienden lo que ocurre dentro de su familia, tienden a culpabilizarse a sí mismos y se vuelven muy irritables, cogiendo pataletas y volviéndose más dependientes de su madre.
•
A partir de los 5 años, el niño se siente solo y falto de ayuda, el Divorcio de sus padres, suele provocarle un cuadro depresivo, y, en muchas ocasiones se producirá una falta de rendimiento en el colegio y problemas en las relaciones con sus amigos y compañeros.
Aparecerán sus fantasías sobre ir a vivir con el otro cónyuge que ha desaparecido de su vida, creyendo que allí, con ese padre, sería mejor su existencia, y, en definitiva, tienen en su corazoncito, la profunda convicción de que podrán a reunir a sus padres y todo será como antes.
• Los
niños de 10 años, son uno de los grupos más conflictivos y los síntomas más frecuentes son: apatía, desgana, pereza, ausencia de iniciativa, no les gusta hacer los deberes del colegio, lo que conlleva una bajada de su rendimiento escolar, depresión, caracterizada por tristeza y amplia angustia… El niño, además, rehuye el contacto y la conversación.
En muchos casos, el niño tiene una regresión, es decir, retrocede a una etapa previa de desarrollo, es decir, vuelve a no comer, no vestirse sólo, hablar de forma más infantil, e incluso a orinarse en la cama.
• Entre los
adolescentes, hay dos tipos de reacciones más frecuentes, que pueden caracterizarse o bien por una maduración prematura aceptando responsabilidades de adultos, o todo lo contrario, adoptando conductas antisociales, droga, violencia, alcohol….
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