¿QUÉ DECIDO
SEPARARME O CONTINUAR?
La decisión de continuar o romper un Matrimonio infeliz, es una de las decisiones más difíciles de la vida, especialmente cuando existen hijos.
¿Cuántas veces hemos escuchado que algunos Matrimonios continúan su vida común, por entender que es lo mejor para sus hijos? Se suele pensar que una familia unida, pero en crisis, procura más beneficios que una rota.
Los estudios revelan que los hijos que han crecido en un ambiente familiar estable, muestran menos signos de depresión, ansiedad, mejor rendimiento escolar etc, en cambio los que han vivido un Matrimonio conflictivo, sufren estrés, manifiestan comportamientos más desafiantes, y toleran con mayor dificultad la disciplina, que aquellos niños de padres divorciados de forma cordial, o solteros. Asimismo ha quedado demostrado que admiten mejor una Separación que vivir en un continuo clima de conflictos y de peleas.
Antes de tomar una decisión, me parece fundamental que hagas un examen de conciencia e intentes responder a estas cuestiones:
1 • ¿Es éste un período de estrés o conflicto?
Las relaciones atraviesan tiempo de inestabilidad y desencanto. Analiza si simplemente estas pasando un momento difícil. Ten en cuenta que si las tensiones duran aproximadamente más de tres años, la solución de las mismas no parece inminente o posible.
2 • ¿Puede resolverse ese problema?
¿Estoy motivado para solucionar el conflicto? La mayoría de los Matrimonios son salvables, si lo dos cónyuges así lo quieren; Si uno de ellos ha perdido la esperanza, el interés o la motivación, es prácticamente imposible.
3 • ¿Sois realmente compatibles o las razones que os unen son equivocadas?
Esta respuesta es difícil porque sólo vosotros sabréis contestarla. ¿Sobre qué cimientos esta construida vuestra relación? ¿Estáis capacitados para reestablecer la confianza, la amistad y el amor?.
4 • ¿Lo has meditado suficientemente?
Tanto la continuación de la vida común, como la Separación no pueden basarse en reacciones impulsivas. Es crucial sopesar los pros y los contras.
5 • ¿Estás siguiendo ciegamente las recomendaciones de tu entorno?
En ocasiones, nuestra familia intenta guiarnos en una dirección que ellos creen más adecuada. Separarse es una decisión difícil y absolutamente personal.
Las personas se casan por amor pero a veces se divorcian por odio, en estos casos son los hijos las victimas de la guerra matrimonial. Sea cual sea tu decisión la meta a conseguir es una relación lo más armoniosa y cordial posible con tu cónyuge, dado que el interés fundamental son los niños.
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